CONSEGUIR EL PESO SALUDABLE, Y MANTENERLO

Es momento cambiar de perspectiva: Hace más de dos años que logré llegar a mi peso saludable (¡Qué fácil se dice!) y te compartí en este blog cuál fue mi estrategia.

Mi intención siempre ha sido la de  acompañarte en tu propio proceso de deshacerte del peso de más.

La historia de mi descenso sigue presente en las entradas, de la más antigua a la más nueva, y si estás iniciando ese camino, será un gusto acompañarte.

Para mí, ahora el reto es diferente: Mantener el peso que tanto me costó alcanzar, buscar la salud física, mental y emocional, y construir cada día una nueva naturaleza para mi: disciplinada, coherente, feliz. 

Hay días en que lo logro y otros en los que no.  Lo importante es seguir intentándolo.

Este es un testimonio real en el que me muestro como soy: imperfecta, luchadora, en construcción. Si quieres saber qué se vive al intentar conseguir el peso adecuado, sigue leyendo.  Yo te acompaño.

 

Archivo: la historia      desde el principio      

Respuesta para Tepi

Anoche vino de visita Tepi, un joven amigo de mis hijos que se ha ganado un lugar en mi corazón. Cuando me vio, me dijo que la última vez que nos vimos estaba más delgada, pero ahora todavía más. -Sigue a dieta?- me dijo -Sí -¡Ala madre! Bueno, supongo que con el tiempo se hace cada vez más fácil, ¿o no? Su pregunta honesta me zarandeó un poco y sentí algo así como una punzada en el alma. -No lo creo, le dije, porque uno no come o deja de comer por hambre. La cosa quedó allí, pero hoy mientras caminaba, su pregunta daba vueltas en mi cabeza. A Tepi y a mi nos gusta pensar y con frecuencia nos encontramos filosofando. Así, querido Tepi, que te contesto con otra pregunta: -La vida, conforme

Jo de la selva

¡Qué días más maravillosos! Fui de paseo por la biósfera maya. Subí pirámides, caminé en parques nacionales, me lancé de canopy, caminé en puentes colgantes a la altura de las copas de los árboles, vi de cerca monos, pizotes, tucanes , tortugas, lagartijas y mariposas.  Convencí a varias tortugas de que llegaran a donde estaba para alimentarlas.  Mi corazón vibró al ritmo de los aullidos de los saraguates. Subí a la cima del mundo.  Escalé más de 200 pisos. El aire puro sopló mi cabello y me sentí envuelta en alegría y amor familiar. Y nuevamente, lo mejor fue lo que no llevé: las libras que ya bajé. Los únicos recuerdos que tendré de este viaje son las fotos, y en la fotos estoy más delgada

Un poquito loca

¿Saben cuántos pasos hay en la rampa del aeropuerto para bajar a la puerta numero 1? 100. Subir y bajar, 200. El circuito de caminar hasta el escritorio de Avianca, pasar por las máquinas expendedoras y luego frente al baño, 400. Lo averigüé porque no había juntado mis 10mil pasos del día antes de subir al avión. ¿Y saben que se pueden llevar frutas, queso y latas en la maleta si es un vuelo nacional? Lo consulté porque no quería poner mi cuidado en problemas durante el viaje a Tikal. Vamos en viaje en familia para allá pues una de mis hijas se está despidiendo de Guatemala antes de ir a estudiar afuera. Por eso la semana pasada fue Cobán. Cuando pienso en las cosas que hago para lograr

Sin miedo a lo importante

Los viernes para mí son viernes de abuelita. Disfruto grandemente visitarla y consentirla. Pero cuando empecé a cuidar lo que como, visitarla se volvió algo terrorífico para mi. Antes, sólo tenía que preocuparme de ir arreglada, porque mi abui tuvo una tienda de ropa y aún guarda un alto sentido de la estética. Estando a dieta, la cosa se me complicó. Resulta que a sus 91 años, van quedando pocas cosas que le encantan:. Puedo mencionar tres: las visitas de quienes la amamos, la comida y el buen vestir. Recuerdo la primera vez que me pidió que le llevara su antojo del momento, trocitos de pollo empanizado, estando yo a dieta. Tuve que recurrir a mi equipo para que me guiaran, tomar agua

Mi reporte del cuarto mes

Se acabó el suspenso de los nervios de ayer. Fui a mi cita en la clínica, y aunque no me fue tan bien como hubiera querido, puedo decir que fue un buen mes, especialmente porque el mes pasado me caí, y este me levanté. Fue una sesión que me sirvió para confrontar la realidad y mantener así enjaulada a la Diva, que ya andaba creyéndose la gran cosa porque logré bajar alunas libritas. Aunque me siento mucho mejor que antes con mi cuerpo, debo recordar que estoy haciendo esto por salud, no por vanidad, y por eso, el trabajo no se termina todavía. Con humildad les comparto lo bueno, lo malo y lo curioso de mis avances. He bajado 33 de las 55 libras que tenía que bajar en un principio. Eso sig

Con los nervios de mañana

Mañana me toca cita en la clínica y estoy nerviosa. Es el momento de hacer la evaluación y saber si he hecho las cosas bien... y sé que no las hice 100% bien durante este mes. La verdad, mantenerme apegada al tratamiento cada día es un reto, pero hay muchísima gente que lo está haciendo y eso me inspira. Tengo una la lista de verificación diaria que me recuerda qué es hacer las cosas 100% bien: Comer sólo lo que me toca, sin ningún picoteo, 4 comidas al día, cada 4 horas; beber 4 litros de líquido, siendo dos de ellos agua. Hacer al menos 35 minutos de ejercicio dentro de mi rango cardiopulmonar; caminar al menos 10 mil pasos, escuchar al menos una conferencia o grabación, tomar una cá

Viaje de aventura

Empecemos por el final: lo más útil fue lo que no llevé. Este fue un fin de semana de aventura salvaje en Alta Verapaz: Hun Nal Ye y Semuc Champey en familia, con mi esposo y con 4 jóvenes entre 16 y 22 años de edad. Naturalmente, estaba nerviosa de pensar si realmente yo lograría que mi tratamiento fuera todoterreno y funcionara aún en lugares remotos y lejos de una refrigeradora. Tanto me afligía por eso que pensé que esta entrada de blog se trataría de cómo me preparé para este viaje, pero me doy cuenta que eso no es lo más importante, así que se los resumo: Sí es posible apegarnos al tratamiento donde quiera que vayamos, siempre y cuando llevemos todo lo que necesitamos comer y sobre to

Viernes de estreno (Y no es talla XL)

¡Lo logramos! ¡Mi cuerpecito y yo lo logramos! Hoy es viernes de estreno y por dentro me siento como el cielo de Guatemala a media noche de Navidad: Llena de pequeñas explosiones de alegría. Puede ser que el cambio de decena en la pesa no signifique mucho para quien no haya estado cuidándose como lo he estado haciendo yo, pero para mí, este cambio de decena significa salir de mi zona de confort por completo. Con mucho gusto puedo contarles que ya topé fondo... pero de la caja donde tenía guardada la ropa que ya no me quedaba pero algún día quería volver a ponerme. Ya no hay nada más que sacar y de todo aquello, sólo un par de pantalones me quedan por conquistar. Hace ya rato que la tal

Saliendo de mi concha.

Cual cangrejo ermitaño, poco a poco voy saliendo de mi concha. Durante años me pasé tratando de lidiar yo sola con esto de que la pesa la tenía contra mi. Me da vergüenza todavía aceptar que, aunque soy más o menos eficiente para algunas tareas, cuidar de mi peso no ha sido mi fuerte. Hay mucha gente a la que parece no costarle trabajo, pero yo no soy de esos seres bendecidos con un metabolismo rápido que pueden comer lo que quieran sin consecuencias negativas. Yo no tenía idea de qué hacer para detener la macabra tendencia de mi pesa, que insistía en decirme cada vez números más grandes. Y lo sufría más o menos en silencio. Tenía a Anne y a Karina, que me han escuchado con paciencia

Los jeans de cambio de decena

¿Recuerdas aquella imagen de un burro al que le cuelgan una zanahoria en frente para que la siga? Algo así hago conmigo de vez en cuando: me consigo algo que me motive para lograr seguir adelante. En este caso, estoy a dos libras de llegar a un cambio de decena en la pesa y tengo unos jeans que me daré de premio cuando lo consiga. Son una talla más pequeña de los que tengo en el closet y ya me quedan, pero no los estrenaré hasta cambiar de decena.Bajar estas 8 libras me ha costado casi dos meses porque no había entendido que con el cuidado, no se juega. Ya salí de 3 decenas antes. Esta será la cuarta. Cuando cambié la decena anterior, estrené unos aretes que me había comprado porque me g

LAS REGLAS DEL JUEGO

Esta soy yo, antes de empezar el tratamiento y hace un mes. Al día de hoy, llevo 109 días cuidándome y he perdido 29 libras. Eso es más o menos una libra perdida cada 3.75 días, y tres tallas menos. Aparte de los beneficios emocionales que esto me ha traído. ¿Te parece que son muchas libras en pocos días, o pocas libras en muchos días? Creo que lo más importante es que nunca antes yo había logrado sostener un intento de bajar de peso por tanto tiempo. Una, dos, tres, cuatro semanas y no más. La última vez que bajé mucho de peso, fue en 2006, y en esa ocasión, bajé 25 libras como en 4 meses, pero luego me enfermé y subí todo de vuelta y 48 libras más. Esta vez, definitivamente es dife

Como niña con juguete nuevo

Creo que esta vez he llevado la santa paciencia de mi esposo a niveles muy bajos, porque lleva 48 horas abandonado. Desde que decidí publicar este blog hace un par de días, no he hecho otra cosa que jugar a ser blogger. Y como de publicar sitios web no sabía nada de nada, me ha costado mucho trabajo. Pero necia como soy, allí voy. La ilusión puede más que la incompetencia. Hacía mucho que no me sentía como niña con juguete nuevo. Este juguete no vino empacado en caja ni ocupa espacio en el armario. Es un juguete intangible, pero muy real. Escribir las entradas del blog no ha sido para nada difícil, pues llevo meses escribiéndolos cada vez que tenía un chispazo de inspiración generado po

La vida es mejor bailando (o pintando, o haciendo lo que te hace feliz)

De pronto, tuve un chispazo de inspiración que detuvo los años que gasté inventando excusas (me dañé la rodilla, necesito remodelar mi futura casa, mis hijas bailan ahora así que es hora de dejarlo, estoy muy vieja, mi maestro se retiró...) y luego, esos años haciendo como si no lo extrañara. Pero lo cierto es que extrañaba la pasión que descubrí cuando tenía 14 años: la danza, y no cualquier danza, la danza con mi gran maestro, Antonio Luissi. En un instante, recordé que supe que está dando una clase de danza contemporánea por las mañanas. Eso, unido a mi necesidad de hacer algo con mis hijas - que también fueron sus alumnas, me inspiró a ser valiente y tomar el teléfono para llamarlo. Se

El momento de la verdad

Hoy traté el escrito de ayer en el programa en vivo con Marcelo. La idea de si uno es adicto o no a la comida. No uno. Yo. Si yo soy adicta a la comida. No sé ni cómo empezar a redactar todo lo que estoy sintiendo. Tengo una sensación física en el cuerpo que dice algo así como “oh cielos”. “Vaya”. “Wow”. “Qué fuerte”. En palabras de hoy: OMG! Antes de contarte el dictamen final, quiero compartirle algunas de las reflexiones que generé a partir del escrito de ayer. Yo decía que no soy adicta a LA comida, sino que algunas comidas me causan compulsión y me ganan la batalla de la voluntad. Ahora te pregunto: ¿Si un drogadicto pierde el control con una sola sustancia y no es adicto a otr

¿Adicta yo? ¡Por supuesto que no!.....¿O sí?

Hace algunos años que empecé a pensar en mi problema de sobrepeso como algo más que falta de voluntad, por varios motivos: 1. Escuché una vez una plática sobre alguien que descubría que tenía una adicción a drogas cuando se dio cuenta que no podía hacer compromisos consigo mismo al respecto de dejar la droga. Decía que antes, cuando era pequeño, podía decidir, por ejemplo, no comer chocolates durante cuaresma, como sacrificio, y lo lograba. Pero con respecto a dejar la droga, no le era posible. ¿Será ese mi problema con la comida? Pensé. El sólo cuestionarlo ya era valioso en sí. Pero no. Si decido no comer tal cosa, puedo hacerlo. No soy adicta, pensé. 2. Viendo que cada vez que me

La esquina de Marcelo

MARCELO ACSEBRUD ES EL GURÚ DE PLUSVIDA QUE ME HA ENSEÑADO MUCHAS COSAS, COMO POR EJEMPLO, QUE UN CAMBIO DURADERO IMPLICA MUCHO MÁS QUE HACER UNA DIETA.  AQUÍ TE COMPARTO LO QUE HE APRENDIDO DE ÉL.  Y FALTA MUCHO POR APRENDER AÚN.

Qué hacer ante un desborde

Un desborde consiste en comer alimentos que no tengo indicados en mi plan, o comer mayor cantidad de los que sí tengo indicados.  
Se busca que no caigamos en desbordes.  Pero si suceden, aquí hay una guía de cómo afrontarlos.

Entendiendo cómo nos condiciona la adicción a la comida

No todas las personas sienten la misma atracción por la comida, y muchas no tienen problemas de sobrepeso.  Pero nosotros sí.  Empieza a entender de qué se trata todo esto.

¡Quiero pecar!

El 29 de mayo fui invitada al programa en vivo de Marcelo porque quería tratar al aire mi deseo de comer lo que no debía en una reunión.  Este es un resumen de lo que aprendí.

La gordura, ¿Es genética?

La gordura no es predisposición genética.  Sólo menos del 5% de los pacientes con sobrepeso tienen herencia de gordura.  De todos los pacientes con obesidad, el 95% tiene que trabajar en sus hábitos y su relación con la comida.  No elegimos esta condición, pero en la mayoría de los casos nos la autoprovocamos.
Para llegar al peso saludable hace falta actuar, trabajar en instalar hábitos saludables.

Te presento a la araña

¿Has notado alguna vez cómo en cuanto decides que quieres seguir un plan alimenticio, pronto se te aparecen en la cabeza todos esos alimentos que no puedes comer?  Y poco a poco empiezas a darte permiso de comer un poquito de esto o de lo otro, hasta que paras abandonando el plan por completo.  A mí me pasaba.  Y qué alegre poder decirlo en pasado, porque ahora la araña está en su esquina.

¿Por qué me cuesta tanto?

No todas las personas sienten la misma atracción fatal por la comida,  ni los hace tropezar como a mí.

Todo eso me lleva a lo que soy hoy.  ¿Quién soy hoy?  Soy lo que hago.

ARTÍCULOS QUE FACILITAN TU CUIDADO

Un plan nutricional y de movimiento

ES BÁSICO QUE TENGAS GUÍAS CLARAS Y ESTÉS DISPUESTO A SEGUIRLAS AL PIE DE LA LETRA.

Ponte en manos de profesionales expertos y responsables.  En mi caso, elegí Plusvida, un programa multidisciplinario que incluye seguimiento de nutricionista, psicólogo y coach. Si te interesa conocerlo, puedes ingresar a su sitio aquí

Una pesa digital para tener en casa y una de viaje

PARA VERIFICAR TU PROGRESO

He descubierto que es necesario tener ambas: una en casa y otra más pequeña para cuando salgas de viaje.  Lo importante es que sean confiables.  Te recomiendo que le preguntes a tu nutricionista cuál te recomienda, y que cotices en varios lugares antes de comprarla.

Un pachón para el agua

FACILITA SABER SI HAS BEBIDO LO NECESARIO

Elige uno que tenga marcas de medida en onzas o ml, que cierre bien y quepa en el portavasos de tu vehículo.

Un contador de pasos

10MIL PASOS DIARIOS ES LO RECOMENDADO

En el mercado existen muchos, en forma de reloj o como aplicaciones de celular, de diversos precios.  Si es posible, usa uno que mida pasos y frecuencia cardíaca, para saber que te estás ejercitando dentro de tus límites permitidos de latidos por minuto

pesa para alimentos y tazas de medir

NO ES SUFICIENTE CALCULAR

Seguramente tu nutricionista te dará las unidades con pesos o volumen de lo que necesitas consumir.  Pesa y mide todo a cabalidad, y pregunta si el peso de los alimentos es crudo o cocinado.

Que aprendas a usar aplicaciones para escuchar música

LA MÚSICA TE ACOMPAÑA Y TE MOTIVA

Actualmente hay muchas aplicaciones para escuchar infinidad de música.  ¿Tienes una favorita? si no, te recomiendo que aprendas a usar Spotify, que tiene una versión gratuita.  La forma más fácil de aprender a usarla es que le preguntes a alguna familiar menor de 30 años si te enseña.  También puedes buscar en internet "Cómo usar Spotify".  Aclaro que no recibo regalías por recomendarlo.

Música para acompañarte

Camina con paso firme

MÚSICA DE GÉNEROS VARIADOS QUE TE ANIMA A CAMINAR CON ENTUSIASMO

Para trotar

PISTAS DE MÁS O MENOS 165 LPM, DE GÉNEROS VARIADOS

te acompaño

MI LISTA PARA UN AMBIENTE RELAJADO Y CONFORTABLE

Detrás del  blog

Te saluda Johanna Mittelstaedt, comunicadora social de profesión y de vocación, esposa desde hace 27 años y mamá de 4 hijos que más temprano que tarde se volverán independientes.

Este blog transparenta de forma honesta mi personalidad apasionada, mi sentido del humor, mis aprendizajes adquiridos por ensayo y error en el proyecto que me planteé para 2017: hacer la versión 2.0 de mi misma,

mejorada por dentro y por fuera.

Publiqué  XL Nunca Más en julio de 2017 con el afán de acompañar a quienes, como yo, están trabajando en alcanzar su peso saludable.  Desde entonces, ha ganado algunos fieles seguidores que me acompañan en esta nueva experiencia en la que me muestro vulnerable cual soy.

Te invito a escribirme y contarme tu proceso. 

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